Por qué aprender a programar puede cambiar tu carrera

jul21

Por qué aprender a programar puede cambiar tu carrera

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Eso de ahí arriba son unos pendientes. Si te hace gracia la broma quizá no te haga falta leer este post.

La Red tiene muchísimas ventajas, como por ejemplo el haber reducido los costes de muchas cosas. Antes para montar una tienda necesitabas comprar o alquilar el local, decorarlo, comprar el género, mantener todo limpio y ordenado, tener medidas de seguridad para disuadir a los ladrones y, claro, personal atendiendo. Ahora crear una tienda online resulta infinitamente más barato y sencillo. Al menos, claro, si sabes programar.

Para el resto de los mortales montar una tienda online o cualquier otra cosa online no resulta tan sencilla. Vale que sistemas como WordPress lo hacen todo más fácil y configurable, y que hay un montón de programas y servicios la mar de intuitivos que hacen posible que cualquiera pueda hacer cosas bastante apañadas. Pero esto es como todo: si sabes programar, si no, complicado.

Así las cosas, el del programador es un perfil estrella: todo el mundo necesita uno (porque todo negocio que se precie tiene que estar en la Red), sin importar el sector profesional. Por eso el paro en el entorno es bajo y los honorarios se han mantenido a flote, pese a la crisis.

Programar es como saber idiomas. Cada lenguaje de programación es un idioma, y como pasa en el mundo real, hay idiomas más y menos demandados, y en función del idioma se pueden hacer unas u otras cosas. El tema está más o menos así:

¿Pero para qué sirve programar?  Para hacer páginas web, o aplicaciones, o sites de e-commerce. De hecho, casi para cualquier cosa. Incluso para dibujar a los Simpson sólo con CSS (ojo a eso, que es una pasada).

Si echas un vistazo verás que es código a disposición de todos. Es decir, un tipo ha escrito miles de líneas de código para dibujar a los Simpson en CSS y lo comparte públicamente con todos en GitHub, una plataforma donde puedes encontrar a un montón de programadores compartiendo con los demás sus logros. O, por añadir otra opción, dibujar a Messi con JavaScript.

¿Qué pensabas, que el hecho de que los programadores apenas sufran los efectos del paro y cobren su buen dinero les convertía en huraños? Nada más lejos de la realidad: como buenos ‘techies’ la gran mayoría están concienciados de las bondades de compartir su trabajo porque otros hacen lo propio y, entre todos, encuentran trucos y aplicaciones para casi cualquier encargo.

Así que hay enormes repositorios de código a disposición de cualquiera. Y también hay escuelas online gratuitas para aprender a programar. Y hay maravillas: desde aprendizaje con diapositivas estilo Power Point a juegos de rol que te enseñan a programar. Y eso son sólo dos ejemplos, aunque hay un montón de cosas así. Todo para que le pierdas el miedo a aprender programación.

Luego programar tiene sus propios problemas y sinsabores, como recogen con cierta retranca en la iniciativa WTFhtmlCSS, o dolores de cabeza como hacer que tu web se vea bien en cualquier navegador o, una vez diseñada, tener que poner llamadas para que el visitante de tu web acepte la política de cookies. Pero tanto para una cosa como para la otra hay solución.

Como dicen los de WordPress, ‘code is poetry’