Ventajas (y riesgos) de aprovechar el Mundial en redes sociales

jun30

Ventajas (y riesgos) de aprovechar el Mundial en redes sociales

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Hace unos días hablábamos de cómo todo el mundo se ha apuntado a hacer contenidos o a titular cosas con Juego de tronos para aprovechar el tirón del fenómeno audiovisual del momento tengan o no relación los temas tratados con la serie. Eso es una enorme oportunidad para ganar notoriedad sumándose a la ola, pero a veces también entraña un enorme riesgo. Sobre todo en redes sociales.

¿Por qué? Por las propias características de las redes sociales, que son la enorme velocidad a la que funcionan y la gigantesca exposición social a la que te enfrentas subiéndote a una ola que todo el mundo está siguiendo. Así que al apuntarte a un hashtag emergente puedes triunfar (¡bravo!), morir sepultado entre miles de tuits y ser irrelevante (¡uy, casi!) o meter la pata hasta el hombro (oh, oh…)

Esto sucede con cada gran acontecimiento, por ejemplo pasó con Eurovisión, donde ganó Conchita Wurst (aka ‘la mujer barbuda’) y desde Wilkinson decidieron probar con un tuit patrocinado como este

Gracioso, sí, pero arriesgado ¿Podían ofenderse los transexuales? ¿Podían rechazarlo los usuarios? Ya sabes, esa fina línea que separa la genialidad del error garrafal en las redes. Sea como sea, al final el mensaje acertó y alcanzó una enorme notoriedad, lo que sumado al hecho de que su competencia -Gilette- patrocinaba el evento, hizo que la decisión del community manager fuera un enorme acierto. A doble o nada… y salió doble. Por eso es buena idea tener un buen community manager, y no todo el mundo puede serlo.

Y si Eurovisión fue un filón, imagínate lo que puede ser el Mundial. Ahí todo el mundo quiere arrimar el ascua a su sardina social, desde las grandes tecnológicas hasta los movimientos políticos.

De momento el Mundial ya ha dejado algunos ganadores en redes sociales. Por ejemplo Vine, la plataforma de vídeo que Twitter lanzó hace más de un año y que ha pasado con más pena que gloria… hasta que se ha erigido como la mejor plataforma para meter los vídeos de los goles. Y, muy a su pesar, Luis Suárez. Muy a su pesar porque el mordisco que dio a un jugador italiano en pleno partido le ha acarreado la expulsión del Mundial, una enorme sanción por la que hasta políticos, jueces y sindicalistas de su país le han respaldado, perder el patrocinio de Adidas y un rapapolvo por parte de su club, el Liverpool.

Pero las redes sociales han sido un polvorín (ya sabes, ese horrible vicio periodístico de ‘arde Twitter…’). Ojo, que no todas, porque aunque Facebook suele dar más audiencia que Twitter con menos comunidad, la velocidad de la segunda comparada con la primera es un multiplicador de interacciones. Ojo a esto:

El tuit original era este

Y es que Twitter ha sido un filón. Y las marcas, claro, se han apuntado:

Y, claro, no sólo las marcas. Los usuarios también han hecho de las suyas, usando a veces también la imagen de algunas marcas o productos

Pero ahora llega el momento del riesgo: cuando metes la pata. Es el caso de la aerolínea holandesa KLM, que se ha creado una gigantesca crisis de reputación online por un tuit que, para muchos mexicanos, se pasó de largo. Holanda acababa de eliminar a México y tuitearon esto.

Lo que ves es una captura porque KLM eliminó el tuit, pidió disculpas (ante las críticas generalizadas, como se ve en la captura por boca del actor Gael García Bernal) y lanzó un comunicado. Craso error: si has metido la pata, asúmelo, no lo intentes esconder porque corres el riesgo de liarla aún más (del llamado ‘efecto Barbra Streisand’ hablaremos otro día). No han borrado algún otro tuit anterior sobre el Mundial que, al parecer, no soliviantó a nadie

¿Dónde está la línea? Complicado. Pero hay formas más elegantes de aprovechar la ola. Es el caso de Aeroméxico, que respondió a KLM con bastante arte, y eso que ellos no son la aerolínea oficial del equipo mexicano. O el caso de Barilla, la marca de pasta italiana, guiño también incluido por el caso Luis Suárez

Al margen de todo esto ya están los errores personales, como el de ese community manager que tuitea desde la cuenta corporativa algo que, evidentemente, quería tuitear desde su cuenta personal. A todos nos ha pasado alguna vez, aunque no tan bestia…


Nota
Algunas de las menciones de Twitter que no teníamos localizadas están sacadas de este artículo